
Dónde aparece el registro
DeepNude y nudify online
Revisá los requisitos de acceso y cuándo te piden crear una cuenta.
Respuesta corta
Los servicios nudify online no calculan nada en tu equipo: el archivo viaja entero a su servidor, se procesa allá y vuelve por un enlace. Antes de eso, tres de los seis dejan leer la tarifa completa sin pedirte una cuenta, y tres acreditan saldo apenas te registrás. Lo que cambia respecto de una aplicación instalada no es el recorrido del archivo —ese es idéntico— sino cuánto acceso al teléfono entregás además: una pestaña no toma permisos del sistema y se detiene del todo cuando la cerrás.
Acá está qué pide cada uno, en qué momento lo pide y qué escribe sobre lo que guarda. El catálogo completo con precios está en la guía de los seis servicios y sus tarifas.
Antes del formulario
Qué te deja ver cada servicio nudify online antes del alta
El punto donde aparece el registro decide cuánto podés saber antes de entregar algo. Estos cinco dejan ver las dos cosas: qué se lee sin cuenta y con qué te encontrás apenas la creás.
| Servicio | Qué se lee sin cuenta | Qué pasa al crear la cuenta |
|---|---|---|
| Undresswith | La lista entera de paquetes de gemas y el consumo por pieza: 100 a 110 por imagen | 100 gemas al confirmar la dirección de correo, casi una imagen |
| WaveSpeed | El catálogo de más de mil modelos con el precio por ejecución al lado, de 0,005 a 0,14 dólares | Un dólar de saldo, sin pedir tarjeta |
| Ainudez | La tarifa completa: 15 créditos por imagen y paquetes desde 500 créditos por 9,99 dólares | Una cuenta lista para cargar créditos, que se compran en criptomoneda |
| UndressHer | Parte de las funciones, que se prueban antes de crear la cuenta | Monedas al registrarte, y una devolución escrita de 14 días corridos |
| Deep Undress | La estructura de cinco duraciones de acceso, de una semana a permanente | El saldo acreditado entre 5 y 60 minutos después del pago |
El patrón que se lee en esas cinco filas es simple: cuanto más se publica fuera de la cuenta, antes podés hacer la cuenta del gasto. Ainudez, Undresswith y WaveSpeed permiten calcular el costo por imagen sin dejar un correo; los otros dos piden el alta primero y compensan con otra cosa —funciones abiertas en uno, estructura de acceso conocida en el otro—. Cuánto rinde exactamente cada saldo de bienvenida está en cuántas imágenes salen del dólar y de las 100 gemas, y el precio por pieza de los seis, en la tabla que los compara renglón por renglón.
Cinco paradas
Adónde va el archivo después del botón
La ruta es la misma en todos los que funcionan en el navegador, y se completa en minutos. Saber dónde está el archivo en cada momento es lo que después permite limpiar lo que queda de tu lado.
Sale del navegador
El archivo se manda por una conexión cifrada a la dirección del servicio. El cifrado protege el viaje, no el destino: del otro lado se recibe legible.
Espera su turno
Queda en un almacenamiento temporal hasta que hay placa libre. Undresswith escribe qué pasa con esa copia: cifrada un máximo de 24 horas y después borrada.
Entra en la cola de la placa de video
El procesamiento corre en servidores con placas de centro de datos. Una imagen son segundos; un clip ocupa la máquina mucho más y por eso se cobra aparte.
Vuelve por un enlace
La salida queda en una dirección larga y difícil de adivinar, y aparece en tu pantalla. Esa dirección no está atada a tu cuenta: cualquiera que la tenga la abre.
Quedan cuatro copias
Al cerrar la pestaña sobreviven el historial de tareas de la cuenta, el archivo en tu carpeta de descargas, la miniatura en la caché y el correo de alta en tu casilla. Las tres últimas las borrás vos en un minuto.
Ningún servicio de esta categoría calcula dentro del navegador: un modelo de difusión pide placa de centro de datos y una página web no puede cargarlo. Qué le hace ese modelo a la imagen está en las etapas que atraviesa la foto, y qué motor declara usar cada servicio, en por qué el cálculo no entra en un teléfono.
Antes de mandar nada
Tres cosas que se revisan desde la barra de direcciones
Las tres se hacen desde fuera, sin cuenta y sin instalar nada, en menos de un minuto.
Qué garantiza el candado y qué no
El candado significa una sola cosa: el tráfico entre el navegador y el servidor va cifrado y no se puede leer en el camino. Quién es el dueño del servidor, en qué país está y qué hace con tu archivo lo contestan los documentos legales y la razón social que aparezca adentro, y un certificado se emite para cualquier dominio en minutos.
Por eso el minuto mejor invertido es otro: abrir los términos y la política de privacidad desde el pie de la página antes de crear la cuenta. Ahí está el plazo del archivo, el medio de pago y la vía de baja. Los dominios que solo toman prestado el nombre no llegan ni a esa prueba: qué hay detrás de los dominios que copian el nombre.
El enlace del resultado lo abre cualquiera
El resultado casi siempre se entrega como una dirección larga con una tira de caracteres al azar. Toda su protección se apoya en que nadie la adivine: no hay verificación de quién abre ni vínculo con tu cuenta, así que el enlace funciona igual si pasa de mano en mano.
La consecuencia práctica es que un enlace pegado una vez en un chat, en una nota o en el historial de un navegador compartido sigue abriendo el archivo hasta que se borre del lado del servidor. Descargar el resultado y no compartir la dirección es la forma más simple de cerrar esa puerta. En un bot de mensajería el problema es el mismo con menos control todavía: qué queda del lado del desarrollador del bot.
A quién se le pide la supresión
La Ley 25.326 de protección de datos personales reconoce los derechos de acceso, rectificación y supresión frente al responsable de la base, y la Agencia de Acceso a la Información Pública, que aplica esa norma, publica el canal para reclamar y el registro de bases de datos donde se ve a quién dirigirse. El pedido conviene mandarlo por escrito y guardar copia con la fecha: esa carta es el documento que prueba que reclamaste y cuándo.
De los seis, dos nombran a la sociedad que los opera, que es lo que hace ejecutable un reclamo. Qué publica cada uno sobre ese renglón está en qué se compromete a darte por escrito cada servicio, y qué datos recibe este sitio de tu visita, en la política de privacidad de esta guía.
Tres decisiones
Qué mirar primero según lo que te importe
Tres prioridades y el renglón que resuelve cada una, comprobables antes del primer login.
Querés saber el gasto de antemano
Mirá si la tarifa se lee fuera de la cuenta y dividí el paquete por las piezas que rinde.
- Ainudez: 9,99 dólares y 33 imágenes, unos 0,30 cada una.
- Undresswith: 19,99 dólares y unas 300 imágenes, unos seis centavos.
- Contá tres corridas por pieza: cada una se cobra entera, salga como salga.
Querés pagar con tarjeta
Con tarjeta queda un emisor al que pedirle el desconocimiento de un cargo; en criptomoneda, no.
- WaveSpeed acepta Visa, Mastercard, American Express, PayPal y transferencia.
- UndressHer toma débito y crédito y suma su ventana de devolución de 14 días.
- Todos facturan en dólares: sumá la cotización y las percepciones del banco.
Querés entrar desde el celular
Los seis rinden igual en el navegador del teléfono: el trabajo pesado lo hace el servidor.
- La única diferencia entre una computadora nueva y un celular común es la pantalla.
- La pestaña no toma permisos del sistema, a diferencia de un paquete instalado: qué se instala de verdad en el celular.
- Para clips la cuenta es otra y se paga por segundo: cuánto sale procesar video.